Cómo montar un restaurante italiano

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Los negocios de comida son una excelente idea para emprender porque aseguran ganancias. De hecho, son uno de los sectores con más clientela puesto que comer no solo es un gusto, sino una necesidad. Pero en el caso de la comida italiana, los restaurantes son sitios con bastante afluencia porque los exclusivos platillos que ofrecen despiertan mucho interés en las personas.

Esto no solo quiere decir que habrá mayor posibilidad de facturación, sino que el negocio podría llegar a crecer tanto que es posible llevarlo a franquicia. Sin embargo, lo especial que tienen los restaurantes italianos es lo fieles que son al ambiente de las propias de este país, por lo que sería una lástima que el negocio perdiera el toque familiar y tradicional.

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¿Por qué los restaurantes italianos llaman tanto la atención?

No solo por el delicioso sabor de los platillos que allí ofrecen, propios de la gastronomía italiana, sino por la atención y el acogedor ambiente que emanan. Cualquier comensal puede vivir una grata experiencia en este tipo de negocios, que por lo general es atendido por sus propios dueños.

Sin embargo, la esencia de un restaurante italiano es hacer sentir al cliente como si estuviera en Italia, degustando sus platillos rodeados de música y decoración típica de allá. Esto se logra no solo con la decoración del sitio, sino con cualquier elemento o persona con los que el cliente haga contacto, por lo que es común que los empleados vistan con indumentaria típica de la región.

Cómo montar un restaurante italiano paso a paso

Si deseas emprender un negocio de este tipo sin dejar pasar por alto ningún detalle, debes hacer lo siguiente. ¡Toma nota!

Escoger la ubicación. El local debe estar ubicado cerca de alguna colonia italiana, de ser posible, pero si no hay alguna en la región, bastará con que el sitio sea ubicable con facilidad, que tenga estacionamiento o haya alguno cerca, y que sea visible. Las personas necesitan saber que el sitio existe y que está ahí. Además, y aunque parezca una locura, que quede cerca de otros restaurantes es una ventaja al momento de elegir, pues la mayoría se decanta por la comida italiana.

Cocina y equipo de trabajo. Debe ser amplia y espaciosa para poder instalar un horno industrial, horno de leña, las freidoras, las cocinas, neveras y congeladores, además del equipo de trabajo, como utensilios de cocina, ollas, calderos, etc. Los platillos que se preparan en este tipo de restaurantes requieren de equipamiento especial para lograr el sabor tradicional, por lo que no debe faltar ninguno.

Mobiliario. Debe adquirirse todo el mobiliario de la oficina administrativa, equipo informático, cajas registradoras, vestidores de los empleados, área de comedor de los empleados, mesas y sillas para la clientela, muebles de la recepción, entre otros.

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Decoración. Los elementos decorativos deben evocar a las raíces italianas. Un experto en estos asuntos puede ser de gran ayuda si no se cuenta con el conocimiento suficiente, pues no solo se trata de la decoración del sitio, sino de su estructura y la distribución del espacio. Todo debe tener un porqué, desde dónde están la cocina y el bar hasta la colocación alineada de los manteles.

Chef. Si desea que el negocio sea reconocido por lo excelente de sus platillos, debe dejar su preparación bajo la supervisión de un chef especializado en comida italiana. Improvisar en este aspecto podría ser una terrible decisión, puesto que de ello depende todo. Si usted tiene conocimientos de gastronomía italiana es un avance, pero debe convertirse en un experto para poder dedicarse de lleno a esta labor.

Contratar el personal. Lo ideal es que el equipo de cocineros, meseros y recepcionistas tengan experiencia en el área, puesto que trabajar en una cantina italiana requiere de dedicación y habilidad para saber trabajar bajo presión y con el tiempo en contra. El personal de limpieza y encargado de la administración no requieren de experiencia previa en cantinas italianas.

Menú. Cuando hablamos de que el chef debe ser experto en comida italiana, nos referimos a que la persona ha debido viajar a Italia para conocer los secretos de su gastronomía de primera mano. Además, la experiencia le brindará la posibilidad de compartir con jefes de cocina de ese país, quienes pueden compartir buenos tips para iniciar el negocio. El menú, entonces, debe estar basado en lo que realmente se prepara en los restaurantes italianos propias de la región.

¿Vale la pena montar un restaurante italiano?

A pesar de que su inversión es relativamente alta, en un plazo de 18 a 24 meses puede ser recuperada en su totalidad y empezar a generar ganancias muy favorables. Eso sí, debe ser considerado el negocio de su vida, no uno para probar suerte o tipo pasatiempo. Un restaurante italiano requiere de mucho esfuerzo, responsabilidad, buena administración y de optar siempre por la calidad antes de la cantidad para poder hacerse un espacio en el corazón de sus clientes. A fin de cuentas son quienes harán que la vida del negocio sea posible e indiscutiblemente atraerán a nuevos clientes con sus recomendaciones.

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